MIS SESENTA AÑOS
Por Rubén Cedeño
21 de Mayo del 2012
Dice el tango: “que veinte años no es nada”, pero creo que sesenta si lo son. No puedo creer que hayan pasado sesenta años viviendo en este cuerpo. Ha acaecido todo, tan rápido, que encantado comenzaría a vivir otra vida de nuevo. Cada acontecimiento ha sido tan hermoso, digno y noble, que complacido lo volvería a vivenciar y, lo que no ha sido muy agraciado, se ha arreglado tan bien, que finalmente ha resultado supremamente divino vivir. Claro, que muchísimas cosas me hubiese gustado que me hubieran sucedido de mejor forma, pero con el tiempo me he dado cuenta, que “ Así como sucede cada cosa es perfecta”.




